En Morada revisamos tu caso, evaluamos la propiedad y te decimos qué opciones reales tienes para vender sin perder meses dando vueltas.
Atendemos casos con casas abandonadas, créditos Infonavit o Fovissste, adeudos y deterioro
Mi casa está abandonada o deteriorada
Tengo crédito Infonavit, Fovissste o bancario
Debo predial, agua o mantenimiento
No sé cuánto vale realmente
No quiero lidiar con remodelación, trámites ni compradores curiosos
Cuatro meses es el techo, no el promedio: se cuentan desde que firmas contrato y poderes. Si tu caso no cabe en ese plazo, te lo decimos en la primera conversación en lugar de tenerte esperando.
Nos cuentas tu caso por WhatsApp
Revisamos ubicación, estado y situación financiera o legal
Te decimos si podemos comprar, remodelar, ayudarte a vender o descartar rápido
Antes
Después



No somos intermediarios improvisados. Trabajamos el caso completo: números, papeles, obra y venta.
Diagnóstico por WhatsApp
Revisión de datos básicos
Visita a la propiedad
Evaluación financiera
Propuesta o ruta recomendada
Cuatro meses máximo, a partir de la firma del contrato y los poderes.
Es el caso más común que vemos. El adeudo no impide vender: hay que revisar cuánto queda, en qué estado está la cobranza y cómo se libera al momento de la operación. Eso es justo lo que revisamos contigo.
Compramos y remodelamos casas en mal estado. No necesitas arreglar, pintar ni limpiar nada antes de que la veamos.
Nos dices qué tienes y qué falta. Muchos casos se destraban con trámites que ya conocemos; si algo no tiene solución, te lo decimos de una vez y no te hacemos perder el tiempo.
No. La revisión y la visita no te cuestan nada y no te obligan a vender.
No. Depende de la ubicación, el estado y los números. Si no nos toca comprarla, te decimos qué otra ruta te conviene en lugar de dejarte esperando.
El primer diagnóstico por WhatsApp es cosa de horas. La visita y la evaluación toman unos días. De ahí al cierre, el techo son cuatro meses desde la firma, y te decimos el plazo real de tu caso desde el principio.
Cada mes que una casa detenida sigue así acumula más deterioro, adeudos y pérdida de valor.
Revisarla no te obliga a vender: te da claridad para decidir.